La flexibilización vuelve de a poco

Marcos Castro
Marcos Castro, titular del gremio de los Capitanes de Ultramar
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Avanza el recorte de derechos laborales en petroleros, capitanes de la marina mercante y trabajadores de la carne.

En noviembre del año pasado Macri cuestionó la vigencia de los Convenios Colectivos de Trabajo con el único argumento de que los mismos datan “del siglo XX”. Sin dar muchas precisiones, el presidente sugirió que esos acuerdos entre patrones y empleados reducen las posibilidades de crear empleo, porque debilitarían los puestos de trabajo.

Marcos Castro
Marcos Castro, titular del gremio de los Capitanes de Ultramar

Desde distintas organizaciones sindicales interpretaron que el planteo oficial apuntaba a quitar derechos laborales: la lógica del gobierno es que si los trabajadores aceptan peores condiciones, los empresarios tendrán mejor predisposición para incorporar personal.

Ante la evidente dificultad del oficialismo para imponer una legislación que enmarque esa perspectiva, la estrategia se centró en arrancar modificaciones gremio por gremio.

El primero que se avino a rever el marco laboral fue el Sindicato del Petróleo y del Gas Privado de Neuquén, La Pampa y Río Negro, conducido por Guillermo Pereyra. El representante gremial suscribió un agregado al convenio vigente para el sector mediante el cual acepta una serie de retrocesos en las condiciones de trabajo, como cambios en el cómputo del tiempo de trabajo, reducción del personal mínimo para atender pozos, entre otros cambios.

La importancia de esa primera concesión al gobierno quedó de manifiesto en el acto en Casa Rosada donde se reunieron todos los ministros del gabinete (excepto Triaca) junto al dirigente sindical y al mandatario nacional.

El segundo avance flexibilizador se dio con el Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, entidad que conduce el Capitán Marcos Castro. La organización, que cuenta con 800 afiliados, realizó una tumultuosa asamblea la semana pasada en la que se autorizó a las autoridades gremiales a negociar cambios en el Convenio Colectivos

Las modificaciones que se plantearán no incluirán nuevos beneficios para los trabajadores; de hecho, el propio Castro (alineado en el MASA del taxista Viviani) consideró que el Convenio “tiene que ser más barato”, según informa un artículo firmado por Nicolás Balinotti en La Nación.

Los demás gremios vinculados con el transporte marítimo aún no avanzaron en estos temas, en particular los que reúne la Federación Marítimo Portuaria y de la Industria Naval que dirige Juan Carlos Schmid.

El tercer paso se inició hoy, con la reunión que se realizó en la Casa Rosada entre dirigentes del sector de la Carne y de las cámaras empresarias del sector.

El titular de la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados, Alberto “Beto” Fantini, destacó en una entrevista radial que vienen trabajando con los representantes empresarios, y que el planteo de su gremio sería específicamente sobre la informalidad. El gremialista negó que se tratara de una “flexibilización” laboral. También señaló que se perdieron 17.000 puestos de trabajo, principalmente en la industria frigorífica.

Pese a las palabras del sindicalista, medios vinculados al sector empresario (que toman a su vez información de Clarín) anunciaron que se presentarían hoy “los cambios en el convenio del sector”.

El siguiente en la mira, según lo consigna Infogremiales, sería el sector Metalmecánico; el Ministro de Producción Francisco Cabrera consideró que la revisión sería viable, dado que con el gremio SMATA “no hay grandes problemas”.

Los cambios que impulsa el gobierno, en línea con el empresariado afin, retoman el argumento de reducir derechos laborales para bajar costos, y con ello favorecer la contratación de personal; sin embargo, no existen antecedentes de que ese conjunto de medidas incrementase el nivel de ocupación de manera significativa, pero sí hay estudios que revelan el aumento de la precarización laboral y el debilitamiento de las condiciones de negociación para los asalariados. Cabe señalar el estudio publicado por Battistini y Montes Cató en el año 2.000, en el que muestran que la tasa de ocupación descendió durante los años del menemismo, a pesar de la adopción de múltiples medidas para flexibilizar las relaciones de trabajo y el mercado laboral.

 

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