Una medida a contrapelo

Download PDF

Entrevistamos al Dr. Horacio Romano sobre la resolución que habilita a convocar al trabajo presencial a trabajadores de riesgo que hayan recibido una dosis de alguna vacuna.

El fuerte crecimiento de los contagios se evidencia en esta gráfica, que muestra la evolución de la media a 7 días de los casos diarios por millón de habitantes en Argentina (Gráfico de Our World in Data)

Los Ministerios de Salud y de Trabajo de la Nación emitieron el viernes pasado una resolución conjunta por la cual que habilita a los empleadores a convocar al trabajo presencial “independientemente de la edad y la condición de riesgo” de los empleados, con la sola condición de que hayan recibido una dosis de “cualquiera de las vacunas destinadas a generar inmunidad adquirida contra el COVID-19”.

La norma fue publicada en medio del crecimiento más empinado del número de contagios confirmados.

ANCLA-LA consultó sobre el tema al Dr. Horacio Romano, Matrícula Provincial 1359, Especialista en Clínica Médica y profesor de la Universidad Nacional del Sur.

Respecto de la conveniencia de incrementar, en medio de la segunda ola de COVID-19, el número de personas que realizan sus tareas de manera presencial, el médico consideró que la medida «viene un poco a contrapelo de lo que está pasando esta semana» en el país y en su lugar de residencia (Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires), «dada la magnitud de lo que ya estamos viviendo con aumento de casos, mucha circulación y probablemente -a futuro- nuevas cepas».

Dr. Horacio Romano (foto publicada en Twitter)

En relación con la aplicación de una sola dosis de las diferentes vacunas, Romano señaló que «una persona que está vacunada con una dosis pero hace tareas de muy baja exposición al público», incluyendo a escolares, «o se queda en su casa, una sola dosis puede ser efectiva». No es el caso de quienes trabajan «en un hospital u otra actividad como docente» que requiera contacto con otras personas, para quienes la aplicación de una sola dosis «no alcanza, indudablemente».

La política de aplicar en poco tiempo una sola dosis tiene sentido en el contexto internacional, según las palabras de Romano: «en función de la baja disponibilidad a nivel mundial de dosis de vacunas, entonces es mejor tener vacunada a la mayor cantidad de gente posible, que tenga algún grado de protección a la enfermedad pero fundamentalmente a no tener formas graves de la enfermedad».

ANCLA-LA también le consultó sobre las condiciones en las cuales sería adecuado convocar a  trabajar presencialmente a personas en situación de riesgo. Sobre este tema, el médico consideró necesario que el trabajador no esté «en un lugar donde no haya ventilación, donde no le den los elementos de protección o donde tenga una exposición muy fuerte a posible contagio».

La resolución referida también se alude a quienes no quieren vacunarse, quienes “deberán actuar de buena fe y llevar a cabo todo lo que esté a su alcance para paliar los perjuicios que su decisión pudieren originar a los empleadores o empleadoras”. Al respecto, Romano interpreta que «quien no se quiere vacunar deberá, primero, ver la manera en la que va a cuidar a los demás, que si esa persona se contagia no contagie a otros», asumiendo de alguna forma «las consecuencias para su salud y para los demás que puede eso acarrear».

Finalmente, el Especialista precisó que la vacunación «se debe aplicar a todas las personas, y a cuantas más personas mejor porque en realidad es el rol social de la vacuna lo más importante, no lo individual», más allá de lo que crea o no cada persona. En ese sentido, consideró que la «oposición cerrada antivacunas es una posición muy individualista y muy egoísta, que pone en riesgo a muchas personas».

About ANCLA Agencia de Noticias y Comunicación

View all posts by ANCLA Agencia de Noticias y Comunicación →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *