Campañas contra la solidaridad

Download PDF

A pesar de antecedentes mundialmente reconocidos de la medicina cubana, visiones conservadoras buscan desacreditar la llegada de médicos cubanos a la Argentina.

Días atrás, el Director de la Organización Mundial de la Salud, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó: «No puedo más que agradecerle a Cuba por el sistema de salud modelo que tiene, que lo hace situarse entre los mejores del mundo».

Medios tan insospechados de izquierdismo como el Financial Times reconoció que la pandemia de COVID-19 le dio a la isla oportunidades diplomáticas únicas, con el envío de personal médico a Wuhan, Italia, Andorra y otros lugares del globo fuertemente afectados por la propagación del nuevo coronavirus.

Frente a la pandemia, la isla ha enviado alrededor de 1.500 profesionales de la salud a más de 20 países, a pesar del bloqueo unilateral que ejerce la potencia norteamericana desde hace casi 60 años.

En los últimos días, una ONG francesa formuló la propuesta de otorgar el premio Nobel de la Paz a los médicos cubanos, propuesta que fue apoyada por el medio británico Morning Star, entre otros.

El mapa de las brigadas médicas cubanas

Las acciones solidarias de la isla socialista aprovechan el prestigio alcanzado por la medicina de ese país en todo el mundo. La alta valoración del sistema de salud cubano se refleja en publicaciones del propio Instituto Nacional de la Salud de los Estados Unidos; ejemplo de ello es el artículo de William Keck y Gail reed titulado «El Curioso caso de Cuba», donde los autores destacan los logros a nivel de la población del enfoque integral y de salud pública del sistema cubano, contrastando con la visión estadounidense del tema. También podemos mencionar el texto de Tom Fawthrop referido a la industria biomédica de la isla, resaltando los indicadores de salud en el país socialista y el desarrollo de la vacuna contra la hepatitis B, un ejemplo de los logros científicos alcanzados aún en el marco de las restricciones económicas y el brutal bloqueo estadounidense; el artículo en cuestión puede leerse en la Web de YaleGlobal, una publicación de la Universidad de Yale.

En el mismo sentido, el periódico online norteamericano The Hufftington Post remarcaba hace unos años las «Tres Innovaciones Médicas mayores» que serían necesarias para el país del norte pero cuyo acceso se dificulta precisamente a causa del bloqueo; allí citaban las palabras de Pierre LaRamée, director de Cooperación en Educación Médica con Cuba en Oakland, quien afirmó que «si la gente supiera de los tratamientos de vanguardia que surgen en Cuba, querría tenerlos».

Incluso el New York Times, en una nota que reproduce las habituales caracterizaciones estadounidenses contrarias al gobierno cubano, reconocía el sistema de salud universal de la isla, el cual contrasta fuertemente con el modelo norteamericano donde el acceso a prestaciones médicas depende fuertemente de los ingresos de las personas. La publicación resalta las visitas médicas a domicilio para ancianos y embarazadas, así como el rol de la atención primaria para el cuidado de la salud de la población.

La solidaridad cubana en el ámbito de la salud también se expresa en el mantenimiento de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM). Allí se forman profesionales médicos de distintas partes del mundo, hecho que fue reconocido en varias oportunidades por la Organización Mundial de la Salud.

A pesar de esos antecedentes, en la Argentina se alzaron varias voces cuestionando la llegada de 200 trabajadores de la salud provenientes de la isla. Desde calificarlos de «espías» a desacreditar su formación, pasando por la supuesta postergación que afectaría a profesionales nacionales, sectores ligados al anterior gobierno o que revistan en ideologías de derecha se han pronunciado sin mucha preocupación por apegarse a la verdad.

Uno de los hechos que esos cuestionamientos olvidan es que hace años que hay médicos cubanos ejerciendo en nuestro país: desde 2009 funciona en Córdoba el Centro Oftalmológico Ernesto «Che» Guevara. Allí se despliega la «Operación Milagro», emprendimiento lanzado por Cuba y Venezuela en 2004 y que apunta a erradicar la ceguera prevenible. En ese centro ya se realizaron miles de intervenciones quirúrgicas bajo una lógica que contrasta con los criterios mercantiles de otros centros de salud.

El Ministro de Salud argentino, Ginés González García, explicó por qué consideraba positiva la llegada de los medicos: «tenemos enorme necesidad de recursos y no veo por qué discriminar según el lugar de procedencia» (según cita Infobae). Esa verdad de perogrullo choca contra prejuicios ideológicos e intereses ajenos a la salud pública.

En cualquier caso, no puede ser negativo que un grupo de médicxs y enfermerxs con experiencia en epidemias se sume a los esfuerzos locales.

About ANCLA Agencia de Noticias y Comunicación

View all posts by ANCLA Agencia de Noticias y Comunicación →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *