Salta: ¿Qué se juega en el conflicto del Ingenio San Isidro?

Download PDF

Repertorio empresarial para disciplinar a trabajadores: Indemnizaciones impagas, presiones a empleados para que dejen el sindicato y desconocimiento de un gremio legalmente establecido. El gobierno provincial avaló la postura patronal y militarizó la planta.

El ingenio San Isidro, radicado en Campo Santo (Salta), pertenecía hasta 2018 al Grupo peruano Gloria. A comienzos de este año, los propietarios decidieron cerrar la planta y despedir a más de 700 trabajadores, solicitando al Ministerio de Trabajo el inicio de un «Procedimiento Preventivo de Crisis». Ese encuadre le permitiría pagar la mitad de las indemnizaciones, aduciendo que la firma se encontraba en una situación económica desesperante, ya que para aplicar el procedimiento mencionado es necesario invocar  «razones de fuerza mayor, causas económicas o tecnológicas», según el texto de la norma correspondiente.

Despliegue policial en la planta del Ingenio San isidro

En ese momento, el Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar del Ingenio San Isidro (SOEASI) denunció la falsedad de la crisis aducida, a partir de los montos de producción y las exportaciones concretadas por la firma. La parte patronal, mientras tanto, contaba con el visto bueno de la cartera laboral nacional, que entonces encabezaba Jorge Triaca.

La decisión empresaria no sólo afectaba a los empleados y sus familias, sino que impactaba en la economía de toda la población del Departamento de General Güemes.

La magnitud del problema desatado por la empresa llevó a que los gremios de la provincia se expresaran de manera conjunta en reiteradas oportunidades reclamando una solución que asegurara la continuidad de la actividad productiva y el mantenimiento de los puestos de trabajo. El SOEASI elaboró un informe donde planteaba la viabilidad de un incremento paulatino de la producción como salida a la situación crítica, programa que requeriría de la activa intervención del Estado provincial.

Luego de una venta cuyos detalles no trascendieron,  el ingenio quedó en manos del Grupo Zadar S.A., que comprende a los grupos tucumanos Ruiz y Los Balcanes, junto a empresas asociadas. Los nuevos propietarios decidieron reincorporar a una pequeña proporción del personal: en septiembre de 2018 la molienda arrancó apenas con 80 empleados.

Mientras tanto, no le fue mal al grupo transnacional que anteriormente tenía la titularidad de la fábrica. Según datos de la Secretaría de Agroindustria -por entonces a cargo de Miguel Etchevehere-, la compañía del Grupo Gloria que gestionaba San Isidro -Prosal- fue la segunda empresa que más azúcar exportó en la campaña 2018/2019, de acuerdo a lo detallado por DDN.

Contra los trabajadores organizados

La nueva administración decidió actuar desde el principio contra la organización sindical; buscó impedir que el SOEASI continuara operando en la empresa, conocedora de los antecedentes de lucha del sindicato por salarios y condiciones laborales.

Fuentes consultadas por ANCLA-LA contaron que a los trabajadores se les entregaban cartas documento ya redactadas expresando la voluntad de desafiliarse del gremio; si no suscribían la nota, no mantendrían sus puestos de trabajo. Algunos trabajadores, a riesgo de comprometer su continuidad, dejaron testimonio notarial de esas prácticas, aunque bajo reserva de sus identidades.

El buscador de sindicatos del Ministerio de Trabajo de la Nación no registra al UTESI

Según denunciaron desde el gremio, los propietarios del ingenio apelaron también a mecanismos de persecución propios de tiempos de la dictadura, como el envío de nóminas de trabajadores «díscolos» a las autoridades de las demás firmas radicadas en el Parque Industrial de General Güemes para que ninguna los contrate. Incluso acercarse físicamente a la sede gremial puede representar un riesgo para los empleados de San Isidro, por lo que la comunicación con la entidad debe realizarse en secreto.

A pesar de que el SOEASI ostenta la personería gremial desde el año 1952, la patronal se niega a reconocerlo. Para desfinanciar al gremio, la empresa no abona las cuotas sindicales correspondientes.

En paralelo, la parte patronal impulsó la creación de un nuevo sindicato, la Unión de Trabajadores de San Isidro (UTESI). A pesar de que esa entidad no cuenta ni siquiera con inscripción gremial, es la única que reconocen efectivamente en la empresa.

El SOEASI fue excluido de las inspecciones al predio realizadas por la Secretaría de Trabajo, aunque legalmente es el único habilitado para representar a los trabajadores azucareros del departamento.

El artículo 53 de la Ley de Asociaciones Sindicales (N° 23.551) tipifica como «Práctica Desleal» a la promoción por parte de la patronal de la afiliación o desafiliación a un sindicato, la adopción de «represalias contra los trabajadores en razón de su participación en medidas legítimas de acción sindical o en otras actividades sindicales» o la negativa a negación con una representación gremial, entre otras. Existen denuncias y testimonios que comprometen a la firma. Sin embargo, el gobierno de la provincia sólo actuó en defensa de la parte empresaria.

Conflicto y ayuda estatal

Cuando se retiró el Grupo Gloria, se abonó sólo el 50% de las indemnizaciones previstas en la ley. Recientemente, la empresa ofreció pagar la parte adeudada mediante lotes ubicados en la localidad de Campo Santo, iniciativa que contó con el aval del Ministro de Producción y Desarrollo Sustentable, Martín De los Ríos. El funcionario no necesitó de detalles para decidirse a apoyar la propuesta, ya que los terrenos en cuestión aún deben ser donados por la firma. Además, las autoridades provinciales reconocen que no cuentan ni siquiera con el estudio de factibilidad necesario para que se conviertan en propiedades habitables. Pese a estas limitaciones, De los Ríos consideró que el Grupo Ruiz estaba realizando un «importante esfuerzo» para dar solución a los trabajadores.

Fuentes sindicales estiman que las tierras en cuestión carecen de infraestructura (luz, agua, gas) y están valuadas en el orden de los $400.000, mientras que el monto adeudado supera en algunos casos el millón y medio de pesos.

De los Ríos -quien, además de Ministro es el principal dirigente del PRO en Salta- no es el único funcionario que adoptó medidas a favor de los empresarios. El jueves pasado, y ante la existencia de «rumores» sobre una posible acción sindical, el predio de la firma fue militarizado con decenas de uniformados enviados por la provincia. La escena recuerda a los tiempos de la dictadura militar, algo que quizás conforme al titular de la cartera de Seguridad de la provincia, el ex Coronel Juan Manuel Pulleiro, el mismo que reivindicó acciones de la dictadura militar comparándolas con la gesta de la independencia nacional.

Plan de lucha

La falta de respuestas razonables para los trabajadores despedidos en 2018, y la sistemática persecución contra el SOEASI, llevaron a la entidad gremial a analizar nuevas medidas de fuerza.

A partir del lunes 5 de julio el gremio iniciará un nuevo plan de lucha por el siguiente pliego de reclamos:

-Pago del 50% impago de las indemnizaciones a los trabajadores despedidos sin causa en 2018;

-Cumplimiento por parte de la patronal de los convenios colectivos de trabajo de la industria azucarera que incluye el reconocimiento explícito y de hecho de las potestades del SOEASI, su Comisión Directiva y sus delegados, todos ellos con mandato legal vigente para actuar en representación de los trabajadores del Ingenio San Isidro según lo determinan las leyes laborales y el pago por parte de la patronal de los aportes sindicales que corresponden de acuerdo a lo que determina la legislación laboral argentina;

-Resolver la grave y urgente situación socio económica de los despedidos del Ingenio San Isidro producto del desempleo al que fueron unilateralmente condenados.

-Cese inmediato de las persecuciones, amenazas de despido o sanciones y cualquier represalia contra los trabajadores azucareros.

-Cumplimiento de las leyes laborales que avalan nuestros reclamos, reservándonos el derecho constitucional a defender los intereses de los trabajadores a través de las medidas sindicales que consideremos pertinentes hasta lograr que los justos reclamos de nuestros compañeros sean satisfechos por el sector patronal.

Antecedente peligroso

El conflicto en el ingenio no sólo atañe a los trabajadores y ex trabajadores de esa empresa. Tampoco se limita ya a la economía del Departamento donde está radicada la planta. Sectores sindicales y políticos advierten que si la empresa consigue sus objetivos respecto de las indemnizaciones y el sindicato, se estará sentando un precedente muy peligroso para otras organizaciones gremiales.

El apoyo del gobierno salteño a la patronal del ingenio alerta a las organizaciones gremiales sobre la actuación que podría desplegar el mismo ante otros conflictos laborales en la provincia.

La magnitud del problema llevó a que la CGT y la CTA Autónoma locales elevaran un pedido de audiencia al gobernador Gustavo Sáenz para conformar una mesa de diálogo que pueda conducir a una salida pacífica y justa. Sindicatos y organizaciones gremiales de distintos puntos del país también manifestaron su solidaridad con el SOEASI.

 

About ANCLA Agencia de Noticias y Comunicación

View all posts by ANCLA Agencia de Noticias y Comunicación →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *