Sombras del pasado

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El gobierno intentará firmar un Acuerdo de Facilidades Extendidas con el FMI. Los anteriores acuerdos de ese tipo consagraron fuertes ajustes sobre la población.

Este martes llegó a la Argentina una nueva misión del Fondo Monetario Internacional para negociar las condiciones de pago de la gigantesca deuda tomada por el anterior gobierno. Entre capital e intereses, el organismo busca cobrar u$d 47.000 millones.

La sombra del Fondo sobre Guzmán (foto original: Ministerio de Economía)

El gobierno argentino, a través del Ministro de Economía Martín Guzmán, afirmó que intentará alcanzar un Acuerdo de Facilidades Extendidas con el Fondo, a fin de establecer plazos mayores para el pago de la deuda. De acuerdo con sus declaraciones ante la prensa, se tratará de convenir las prórrogas sin que la entidad exija ajustes estructurales. Sin embargo,  las «fichas técnicas» que publica el organismo ubican a ese tipo de acuerdos en el marco de los Servicios Ampliados del Fondo (SAF), que precisamente se caracterizan por la «focalización en el ajuste estructural».

Por otra parte, las dos ocasiones en las que los gobiernos argentinos suscribieron acuerdos similares, éstos llegaron de la mano de fuertes medidas de recortes presupuestarios, salariales, previsionales e incluso con modificaciones en la legislación laboral.

¿En qué consisten los Acuerdos de Facilidades Extendidas?

El Fondo define este servicio como una ayuda «a los países que experimentan graves problemas de balanza de pagos debido a deficiencias estructurales o a un lento crecimiento y una situación de la balanza de pagos muy debilitada». Los créditos vienen acompañados de exigencias de política económica: el mismo texto especifica que todo país que suscriba un acuerdo de este tipo «se compromete a aplicar políticas orientadas a superar los problemas económicos y estructurales».

El Fondo establece -con la anuencia del gobierno local- una serie de metas estructurales e indicadores cuantitativos (por ejemplo, déficit anual, resultados de la balanza comercial, etc.) que el propio organismo internacional se encarga de monitorear para definir si se accede a los sucesivos desembolsos que estuvieran previstos en el acuerdo.

Las definiciones del FMI no habilitan a confiar en que un eventual acuerdo eluda algún tipo de condicionamientos en cuanto al déficit fiscal, lo que implicará asegurar un aumento en la recaudación del fisco o una reducción en las erogaciones: o se suben impuestos o se recortan servicios del Estado, salarios o beneficios previsionales. La demora del gobierno en efectivizar un modesto aporte para los sectores más adinerados del país alertan sobre la posibilidad de acudir al recetario tradicional del ajuste.

Antecedentes desalentadores

Sólo en 2 ocasiones los gobiernos argentinos suscribieron Acuerdos de Facilidades Extendidas, ambas durante el gobierno de Carlos Menem y con Domingo Cavallo al frente de la cartera económica.

En 1992, Cavallo y Roque Fernández (entonces presidente del Banco Central) firmaron la carta de intención y el memorándum de entendimiento en el que destacaron la suba del IVA y la convertibilidad, y se comprometieron a llevar adelante un plan que incluía la privatización de las empresas públicas, el achicamiento del Estado y el mantenimiento de la paridad entre el peso y el dólar. Esta última medida implicaba reducir el papel del Banco Central, que no podría actuar como prestamista del tesoro. También implicó un freno a la emisión monetaria, que dejó de ser un instrumento de política económica.

Otro punto destacado en la política de Menem y Cavallo,que fue anunciado en la carta referida arriba, fue la privatización del sistema previsional, aprobado en septiembre de 1993. Por ese sistema, lxs trabajadorxs entregaban sus aportes a las AFJP, vinculadas mayoritariamente a bancos, transfiriendo recursos de la clase trabajadora hacia el sector financiero.

Los resultados de ese plan fueron letales en el mediano plazo. Si bien la estabilización de precios y el ingreso de divisas por privatizaciones sostuvieron un crecimiento económico en los años siguientes, también se acentuaron las desigualdades. La debilidad de la economía quedó expuesta frente al «efecto Tequila» en 1994, que repercutió en corridas bancarias, cierre de empresas y aumento de la desocupación, que ese año superó el 13%. Al año siguiente, aunque hubo mayor actividad económica, el desempleo trepó hasta el 18%. (Véase Delfini y Pichetti, Desigualdad en la Argentina de los ’90, Política y Cultura N°24, México, 2005).

En 1998 se suscribió el siguiente acuerdo de facilidades extendidas, esta vez con Roque Fernández al frente del Ministerio de Economía y Pedro Pou como titular del Banco Central. El comunicado de prensa del Fondo fue elogioso de las políticas implementadas por el menemismo, y enumeró las reformas estructurales esperadas. Éstas se explicitaron en el Memorándum de política económica, donde los funcionarios comprometieron al país a adoptar una flexibilización laboral -que eliminó numerosas conquistas de lxs trabajadorxs-, continuar con las privatizaciones de empresas públicas, profundizar la reforma tributaria mediante la generalización del IVA y la ampliación del impuesto a las ganancias, y consolidar los cambios en la seguridad social mediante el reemplazo de la Prestación Básica Universal (que garantizaba el Estado) por otra figura que dependiera de los recursos fiscales.

Durante la Convertibilidad la deuda externa argentina creció de u$d 69.627 millones en 1993 a u$d 118.794 millones (Rappaport, El Plan de Convertibilidad y la Economía Argentina (1991-1999), Economia e Sociedade, Vol 9, N°2,  Campinas, 2000).  En esos mismo años, la pobreza extrema pasó del 3,6% al 7,6%, la pobreza creció de 17,7% a 27,1%, y la desocupación fue de 9,6% a 14,4% (Delfini y Pichetti, ibíd). Además, la economía argentina acentuó su extranjerización, mediante inversiones que -cuando no fueron meramente especulativas- apuntaron a adquirir firmas y plantas ya existentes y no al desarrollo de nuevas (véase Schorr, M. (2001). Principales características e impactos de la extranjerización de la industria manufacturera argentina durante los años noventa. Principales características e impactos de la extranjerización de la industria manufacturera argentina durante los años noventa.. Ese escenario sería clave para la debacle del año 2001.

Convocan a repudiar la visita del Fondo

Numerosas organizaciones sociales y políticas se manifestarán contra el Fondo Monetario Internacional el próximo lunes desde las 15:00.

La Autoconvocatoria por el Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda Externa señaló sobre las negociaciones con el Fondo que la «injerencia del organismo en la política económica es un retroceso de la soberanía de nuestro país».

El colectivo también manifestó que con esta negociación «el gobierno está reconociendo plenamente una deuda contraída de manera ilegítima y fraudulenta con el FMI por parte de la administración de Mauricio Macri, destinada a financiar una gigantesca fuga de capitales», y advirtió que el programa presentado por las autoridades nacionales ante el Congreso constituye «un plan de ajuste fiscal, monetario y financiero para intentar hacerse de recursos para el pago de la deuda».

El lunes la concentración se realizará en el obelisco porteño desde las 15:00 horas. También habrá actos de protesta en Rosario y Córdoba, entre otros puntos del país.

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