Víctor Arancibia, presente

Victor Arancibia
Víctor Arancibia con Alejandra, en una marcha con el sindicato ADIUNSa
Download PDF

Parafraseando al subcomandante Galeano, las ausencias inexplicables no se superan. Desde ayer nos falta Víctor Arancibia; ahora nos toca construir seguir construyendo su presencia.

Expresar los sentimientos por alguien con quien no podremos volver a hablar, cuyas palabras ya no escucharemos, con quien no volveremos a estar en las aulas, en las calles, ni en la academia, es una empresa perdida de antemano. Pero no por ello deja de ser imprescindible, una demanda de recrear momentos y vivencias, y de comprobar que seguirán presentes de distintas formas.

Podemos abordarlo a la manera en que nos asaltan los recuerdos: en oleadas parciales, vívidas, significativas. Como en una sinécdoque, recordamos dos aspectos que refieren a una totalidad que el lector habrá de recrear: su generosidad y su compromiso.

Victor Arancibia
Víctor Arancibia junto a Alejandra, en una marcha con el sindicato ADIUNSa (Foto: María Alaniz)

Víctor Arancibia fue un docente comprometido con la Universidad, con los estudiantes y con causas sociales y políticas.

Su generosidad se reflejaba en su empeño por ayudar a lxs estudiantxs que trabajan, organizando consultas y clases especiales en horarios que ellxs pudieran asistir, mucho más allá de sus obligaciones formales como profesor.

Su nombre está asociado a la creación y al crecimiento de la carrera de Licenciatura en Comunicaciones Sociales de la Universidad Nacional de Salta, una herramienta valiosa en tiempos de concentración mediática.

En los primeros días del gobierno de Macri, cuando se desmantelaban la AFSCA y la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, en Salta -como en muchas partes del país- hubo manifestaciones y actividades contra esas medidas que empezaban a consolidar el fabuloso blindaje mediático que protege al gobierno.

Allí estuvo Víctor, participando en las luchas y aportando su visión, sus conocimientos, con esa manera tranquila de expresarse que lo caracterizaba. Fue en ese contexto, conversando en la calle con su compañera Alejandra Cebrelli, en el que tomó forma la necesidad de construir medios alternativos que ayudara a difundir lo que la prensa hegemónica oculta. Esa fue la génesis de ANCLA, una iniciativa para dar “testimonio en tiempos difíciles”, como decía Rodolfo Walsh.

Hasta siempre, compañero Víctor.

Puede interesarle:

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*