Una a favor de los trabajadores

Calarota
Luis Calarota (foto de 2012)
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La Corte Suprema revocó una sentencia que permitió quitar fueros a un delegado gremial sin demostrar previamente ante la justicia la validez de los motivos invocados.

Lxs directivxs y delegadxs sindicales no pueden ser suspendidxs ni cesanteadxs sin causa debidamente justificada. Esa tutela está plasmada en la ley de Asociaciones Sindicales y en el Convenio 135 de la Organización Internacional del Trabajo.

Calarota
Luis Calarota (foto de 2012)

No se trata de un privilegio sino de la protección de la actividad sindical, herramienta de los trabajadores para defender sus derechos. Si no existe una protección de este tipo, la parte empleadora puede sancionar o despedir a cualquier trabajador que plantee requerimientos incómodos para la patronal.

Esto no significa que el sindicalista no pudiera perder esa protección en caso de cometer un ilicito, por ejemplo.  Pero si juzgar la conducta del dirigente es atributo deñ empleador, éste seguiría en situación de debilidad frente a arbitrariedades que intenten minar la defensa colectiva de detechos de los trabajadores.

Con valoraciones similares,  los jueces Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Elena Highton entendieron que es necesario demostrar previamente ante la justicia las posibles causas por las cuales se solicite el retiro de la tutela del representante sindical.

El juez Rossatti compartió la resolución, aunque no sus fundamentos.  Rosenkrantz, en tanto, se opuso a la mayoría sosteniendo que el trabajador es quien debería demostrar que existe persecución y no al revés.

El caso

El fallo se refiere a la situación del delegado de COAD (Sindicato docente universitario de Rosario) Luis Cacho Calarota. El docente había sido despedido en 2008 por la Universidad Nacional de Rosario, pero luego fue reincorporado en virtud de un fallo de la Cámara de Apelaciones, justamente en virtud de su condición de delegado.

La universidad continuó la batalla legal wn busca de quitarle los fueros, valiéndose de evaluaciones internas sobre el desempeño del profesor. Así consiguió que la Cámara hiciera lugar a su pretensión, para lo cual ésta consideró suficiente la “verosimilitud” de las causa que invocaba la UNR.

El fallo del Máximo Tribunal exige que la Universidad demuestre previamente y ante la justicia la validez de las causas por las cuales busca dejar sin estabilidad a Calarota.

Consecuencias de largo alcance

El fallo se vincula a numerosos casos en wl ámbito de la docencia universitaria. En la Universidad Naacional de La Rioja y en la de Río Negro se presentaron situaciones similares.

Las derivaciones de la decisión de los supremos puede ser mucho mayor: los despidos de origen persecutorio son frecuentes en tiempos de conflictos laborales. Un ejemplo reciente es el del ingenio San Martin del Tabacal, en Salta, dpdonde la empreda despidió recientemente y sin justa causa a delegados ante la CTA Autónoma.

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