Trabajadores en Salta exploran caminos de Unidad

Download PDF

La crisis desatada por el cierre del ingenio San Isidro actúa como catalizadora de la unificación de las protestas en la provincia.

En el marco de ese conflicto que afecta a más de 700 trabajadores de manera directa, pero que pone en jaque a la economía de todo el departamento de General Güemes, en la mañana de ayer la CGT de Salta fue escenario de una reunión inédita entre gremios enrolados en la CGT, en la CTA Autónoma, junto a representantes de movimientos sociales y otras organizaciones sindicales, estudiantiles y de Derechos Humanos.

La reunión arrancó con la presencia de APSADES, familiares, APOPS (62), MTE, Municipales, Taxistas, ADIUNSa, Auxiliares contables (62), Jubilados, ATE, Camioneros, ATRES, y CTA Autónoma.

Jorge Guaymás, secretario general de Camioneros y de la CGT local, referentes que estaban en el salón de calle Buenos Aires 63, fue quien comenzó con el uso de la palabra.

Guaymás, muchas veces cuestionado por su inacción ante medidas antiobreras, comenzó afirmando que “nos une la necesidad, por más que haya diferentes formas de luchar e ideologías”. Reconoció que la máxima dirigencia sindical provincial estuvo ausente de muchos lugares, aunque enfatizó que priorizaron “el respeto por las organizaciones” sindicales que protagonizaron conflictos.

También se expresó con tono autocrítico respecto de la falta de movilización de las organizaciones obreras: “No habíamos creído que esto llegara hasta donde hoy llegó”

“Hoy gobiernan para un puñado de poderosos”, dijo a continuación. También fustigó el acuerdo con el FMI

Reunión unitaria en la CGT Salteña

Leo Freidemberg dijo a continuación que llevaba la palabra de los trabajadores del ingenio, quienes cumplen cinco días ocupando la planta para reclamar una solución urgente que permita mantener los puestos de trabajo; el titular del sindicato, Mariano Cuenca, no asistió a la reunión, ya que permaneció en el ingenio.Freidenberg habló de la “necesidad de ser responsables pero también ser coherentes”, destacando que “el departamento General Güemes corre peligro”. Recordó que la zona  produce azúcar orgánica según los más altos estándares internacionales, y calificó el comportamiento del grupo Gloria -dueños del ingenio- como “Capital golondrina “, que ya cerró una empresa lechera en Uruguay y hasta fue sancionado en su propio país por adulterar productos.

La convocatoria a esta reunión tenía entre su temario implícito el de definir un Paro Provincial, que tendría como eje el reclamo por la reapertura del Ingenio, pero que también pondría el foco en las consecuencias del ajuste a lo largo y ancho de Salta. Hubo coincidencia mayoritaria en que la fecha de esa medida debía basarse en las decisiones del propio SOEASI, ya que aún se llevan adelante negociaciones en busca de destrabar la situación, aunque los plazos objetivos (los que impone la zafra) dejan ya muy poco margen.

 

Ernesto Ojeda, de ATRES,  se refirió a la reunión diciendo que “hay que festejar esta solidaridad”; también reflexionó sobre la previsión necesaria para la efectivización de una medida de fuerza como un paro provincial.

Graciela Aqueres, de APSADES, señaló que la situación de los trabajadores del ingenio tienen repercusión en todos los trabajadores de la provincia: “hoy todos somos San Isidro”, afirmó.

Jorge Ramirez, de ADIUNSa, recordó la posición del gobierno nacional durante la última c corrida cambiaria: “escucharon al mercado; que ahora escuchen a los trabajadores. Y nuestra voz es la lucha, la movilización y las medidas de fuerza”, expresó como resumen.

Desde uno de los asientos de la mesa que presidió el encuentro, Oscar Monzón, de la CCC, destacó la importancia de la confluencia de distintos sectores sindicales: “hay un antes y un después de esta reunión”, consideró.

El referente de la organización social advirtió que en pocos dias se perderá la zafra -si no se reactiva el Ingenio- y eso implicará perder un año; también recordó los golpes sufridos por el departamento de Güemes durante los gobiernos neoliberales, como en el caso del cierre del frigorífico Brunetti, el ferrocarril y ahora San Isidro, “principal polo económico del depto”.

Gustavo Vera CGT Salta
Gustavo Vera, en la reunión unitaria de trabajadores salteños

Nenina Lescano planteó que aun con las características de los distintos gobiernos este es el primer gobierno que quiere poner los militares en las calles. La memoria es una memoria activa , es presente. Pide decir que “no queremos a los militares en la calle, no hay enemigos dentro del país “. Lo vinculó al acuerdo del FMI

César Molina.de los municipales de ADEMUS, enfatizó la situación en la que se encuentran los trabajadores que se vieron en la necesidad de ocupar la planta luego de cuatro meses sin respuestas y sin ninguna perspectiva laboral; contó que visitaron junto a Guaymás “a los compañeros del San isidro, algunos con muchos años encima, aguantando el frío en la ocupaciones del ingenio”. En ese repaso, el dirigente aprovechó para criticar al triunvirato de la CGT por su pasividad.

Luego habló Aramayo, jubilado y dirigente de la Asociación salteña de Ajedrez, quien comparó la política actual con la Martínez de Hoz, Menem y De la Rúa; “al déficit lo provocaron ellos porque les perdonan las deudas a las grandes empresas extranjeras y nacionales”, explicó.

Aixa Reyes, del Movimiento de Participación Estudiantil, destacó que las universidades también están sufriendo recortes y cada vez es más difícil estudiar. Relacionó los conflictos de los distintos sectores recordando que los estudiantes ven en su familia a jubilados, padres con problemas laborales y cada vez menos recursos.

Silvina Guanca, secretaria adjunta de la CTA Autónoma, coincidió en que el paro provincial esté supeditado a la decisión de los compañeros de SOEASI. También adelantó que la central se sumará si finalmente se lanza el paro de Camioneros previsto para el próximo jueves.

Nenina Lescano, de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas y Gremiales, aportó su mirada desde los organismos de DDHH, expresando centralmente su preocupación en la decisión del gobierno nacional de “poner a los militares en la calle”, algo que no se planteó en ninguno de los gobiernos constitucionales.

En ese momento se hizo presente el economista Agustin D’Atellis, quien está en Salta para participar de una charla con los trabajadores del ingenio sobre la situación económica y las medidas necesarias para salir de la situación. El profesional que participó en las listas de Florencio Randazzo consideró que la situación de la economía “es una tragedia”, repasando las consecuencias del acuerdo del FMI con Grecia, cuya lectura recuerda la situación de Argentina desde 2001 “hasta la decisión de sacarnos de encima al FMI”. “Hoy se le pide (al Fondo) más de 5 veces lo que pagó Kirchner”, apuntó. D’Attellis consideró que esos recursos se destinarán en definitiva a pagar la fuga de capitales y la bicicleta financiera.

Luego habló Guaymás, a modo de cierre, avalando “la justeza” de lo que se planteó en la multisectorial “la patria está en peligro”; luego destinó unas palabras a Urtubey :“el gobernador dijo ser Kirchnerista mientras le convino … con él no es una alternativa al gobierno nacional”.

Otro invitado a la reunió fue el referente Gustavo Vera, cuyas palabras constituyeron el cierre efectivo del encuentro; hizo hincapié en la necesidad de que el movimiento obrero tenga un programa político. El dirigente se refirió a la oposición considerando que “muchos sectores están demostrando no estar a la altura de la circunstancia”; en ese sentido criticó a quienes responden a las demandas más urgentes con la expresión “hay 2019”. En cuanto a la política que el país necesita, rescató las reformas estructurales plasmados en los 21 puntos acordados en espacios multisectoriales sindicales “al que suscribieron 300 organizaciones”, pero también advirtió que para hacerlos efectivos será necesaria la movilización: “Ustedes creen que simplemente con el votito vamos a poder controlar la banca, echar a las bases”, recordando también las instancias en las que el gobierno de Perón apeló a la movilización popular. Vera también consideró que el paro del jueves de Camioneros puede convertirse en paro general, y desestimó que el gobierno pueda imponer la represión generalizada, ya que “no le da el cuero” por falta de consenso social para ello.

 

Los acuerdos quedarán plasmados en un documento común. También quedó el compromiso de continuar con reuniones unitarias para debatir programas e impulsar las luchas.

Puede interesarle:

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*