Sin derrame: fábrica de cosechadoras despedirá a más de 100 empleados

Vassalli
Foto ilustrativa publicada en por FM Sol Rosario
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Pese a producir en un rubro que está en auge, la empresa Vassilli decidió reducir drásticamente su personal.

Vassilli fabrica cosechadoras en Firmat, provincia de Santa Fe; esta semana anunció 52 despidos que se concretarán antes de fin de año, a los que seguirían otros tantos a comienzos de 2018. Si bien estuvo en crisis luego de una venta frustrada a Venezuela, consiguió refinanciar sus deudas y obtuvo apoyo de parte del gobierno de la provincia de Santa Fe.

Vassalli
Foto ilustrativa publicada en por FM Sol Rosario

Hace un año el titular de la firma Néstor Girolami anunciaba un plan de diversificación de la producción; según el ejecutivo, la dirección de la empresa buscaba evitar que los vaivenes del mercado interno o externo afectaran a la empresa: Vassalli “no puede hacer sólo cosechadoras”, afirmó.

Como mencionamos más arriba, la empresa había estado en problemas debido a un compromiso de venta de cosechadoras a Venezuela que finalmente no se efectivizó. Para la producción del lote en cuestión, había obtenido un préstamo del Banco Nación, por lo que tuvo que refinanciar 210 millones de pesos; el acuerdo con el Banco llegó de la mano de un grupo de concesionarios de la marca Vassalli que se hicieron cargo de la firma. Así llegó Girolami a la presidencia de la empresa.

Cuando lograron el acuerdo con el Nación, las cosechadoras que no partieron a la república bolivariana habían sido adaptadas y vendidas al mercado interno casi en su totalidad, según afirmó Carlos Castellani, director del Banco.

En aquel tiempo, Girolami también destacaba las ventajas de la empresa al ser proveedora del Estado, anunciando acuerdos con Ferrocarriles Argentinos para realizar “trabajos más grandes”. No se lo veía muy preocupado por la situación de la firma: “lo que hagamos con el nombre Vassalli se venderá”, aseguraba ante el portal Maquinac.

Para apuntalar los objetivos empresariales, la firma se planteó una profunda reducción de personal; para ello planteó un régimen de retiros voluntarios, que tuvo poca aceptación entre los trabajadores.

La empresa presentó ante el Ministerio de Trabajo un pedido de procedimiento preventivo de crisis. En virtud de ese recurso, pretende pagar ahora sólo la mitad de las indemnizaciones. Sin embargo, en el marco de ese mismo procedimiento la empleadora se había comprometido a no suspender ni despedir trabajadores, lo que fue incumplido según denunciaron los empleados. La UOM denunció persecuciones contra los trabajadores, pagos fuera de término y entrega de cheques sin fondos.

Por otra parte el mercado de las maquinarias agrícolas en general, y de las cosechadoras en particular, experimenta en este año un auge con pocos precedentes, con una dinámica completamente diferente a otros sectores de la economía. En octubre de este año, un informe de Investigaciones Económicas Sectoriales (IES) –citado por Infobae– daba cuenta de que la demanda de cosechadoras había crecido un 96,9% interanual.

Según el Informe de la Industria Manufacturera que publica el INDEC, la venta de cosechadoras tuvo en el tercer trimestre del año un incremento del 82,9% respecto del mismo período de 2016, representando un 32,7% más de unidades vendidas. La facturación total en ese intervalo alcanzó los $1.831,9 millones. En cualquier caso, la firma no puede aducir un contexto preocupante: los despidos obedecen exclusivamente al plan de los propietarios para bajar costos y diversificar la producción.

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