La Red PAR contra la “pedagogía de la crueldad”

Crónica de El Tribuno
La Red PAR cuestionó una crónica policial del diario El Tribuno
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Periodistas de Argentina en Red por una Comunicación no Sexista (Red PAR) expresó su “más profundo malestar” por una crónica publicada en el diario El Tribuno de Salta.

Crónica de El Tribuno
La Red PAR cuestionó una crónica policial del diario El Tribuno

La Red se refirió al artículo “Decidió fugarse de su casa tras ser sometida a torturas por su marido”, publicado ayer en la web del matutino mencionado. En el comunicado (que abajo se reproduce en su totalidad) señalan diversos aspectos del texto cuestionado y que no responde a pautas para el tratamiento periodístico responsable en temas de género.

La Red observa que en el artículo se brinda el nombre completo de la víctima, poniéndola en situación de riesgo y divulgando cuestiones de índole privada. El relato y la enumeración de los hechos sufridos por la mujer conforman un “manual de tortura machista” y actúa como “caja de resonancia” en una provincia donde hay más de dos femicidios por mes.

Otro aspecto señalado por la Red es la evidente cercanía entre el periodismo y la policía, destacando que se brindan informaciones que deberían estar cubiertos por el secreto de sumario y que se difundieron sin consideración por la víctima ni por la ley.

El texto completo:

“De la crónica amarilla a la pedagogía de la crueldad”*
La Red PAR Salta quiere expresar su más profundo malestar por la crónica titulada “Decidió fugarse de su casa tras ser sometida a torturas por su marido”, publicada en el día de la fecha en la edición del diario El tribuno de Salta, firmada por José Álvarez. Enumeramos algunas de las razones que nos motivan a expresarnos en este sentido:
a) En el texto se cita el nombre y apellido de la víctima, lo que la coloca en riesgo potencial y, de esta manera, también transgrede las normas y decálogos sobre el tratamiento periodístico de la violencia contra las mujeres.
b) A la vez, se dan datos personales que pueden perjudicar tanto a la víctima como a sus familiares directos, haciendo públicas cuestiones de índole privada, extremadamente traumáticas para cada unx de ellxs.
c) Se deja entrever que podría haber un ‘motivo’ reproduciendo rumores aunque ellos se adjudican al agresor.
d) El relato enumera, clasifica y describe minuciosamente, de un modo truculento, el tipo de vejámenes que la víctima sufrió por parte del agresor, los cuales –cabe aclarar- son de extremo sadismo.
e) Por lo mismo, la crónica funciona como una especie de ‘manual de la tortura machista’ con lo cual se logra instaurar una pedagogía de la crueldad capaz de lograr la reproducción de estas prácticas delictivas y deleznables por parte de otros hombres que puedan ‘entender y expresar(se)’ en este tipo de lenguaje violento y escribir estos mensajes de muerte sobre los cuerpos de las mujeres que constituyen un grado extremo de violencia patriarcal.
f) El medio actúa como un caja de resonancia y colabora tanto con la reproducción mencionada como con su naturalización, lo que es particularmente grave en una provincia que tiene un promedio de dos femicidios por mes, número que crece año a año.
g) Se trata de una cobertura que no respeta ni la ética ni la calidad periodística; tampoco responde a las recomendaciones de numerosos organismos y asociaciones de género tales como la misma Red Par en su ‘Decálogo para el tratamiento periodístico de la violencia contra las mujeres’.
Por otra parte, la crónica pone en evidencia la estrecha relación entre el periodismo y la misma policía, en este caso de la Provincia de Salta. La denuncia se realizó el día domingo en la Alcaidía a cargo de César José González bajo secreto de sumario; sin embargo, se trasladó esta información a la prensa sin ningún tipo de consideración ni por la víctima ni por la ley. La responsabilidad institucional sobre los datos y la vida privada de las víctimas también merecen ser señaladas en esta situación ya que los poderes públicos deberían garantizar la integridad de las personas. La institución debería brindar capacitación a su personal para evitar este tipo de ‘filtraciones’ que perjudican a quienes confían en las autoridades para realizar las denuncias pertinentes.
Para nosotrxs, la libertad de expresión no está reñida ni con el respeto a las leyes ni a las normas éticas y, menos aún, cuando se trata de abordar temas vinculados con  mujeres en situación de extrema vulnerabilidad. Como periodistas, comunicadorxs y docentes valoramos las coberturas serias y responsables de este tipo de hechos ya que no sólo informan a la ciudadanía sino que la forman en prácticas de equidad, desmontando el patriarcado y favoreciendo la construcción de una sociedad democrática, a la vez que se apuesta a una pedagogía de la esperanza.
Red PAR
Periodistas de Argentina en Red
por una comunicación no sexista

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