Fuentealba, como si fuera hoy

Fuentealba
Carlos Fuentealba
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Hace 10 años fallecía el docente Carlos Fuentealba, víctima de una granada de gas disparada por el cabo José Poblete durante la represión ordenada por el gobernador.

Desde marzo de 2.007, la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) había iniciado una serie de medidas de fuerza reclamando aumento de salarios, eliminación del presentismo y contra el trabajo precarizado. La primera medida consistió en un paro de 72 horas, que luego se extendió por una semana.

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Carlos Fuentealba

El gobierno no daba respuestas a los reclamos, mientras la participación en las asambleas del gremio se hacía cada más numerosa. El 13 de marzo los docentes realizaron una marcha provincial que reunió a 5.000 manifestantes y apenas seis días más tarde la protesta juntó a 12.000 personas.

El 22 de marzo el gobierno presentó una propuesta, que achataba las escalas salariales y no incluía a la docencia de educación media. Esa oferta fue rechazada, por lo que el plan de lucha continuó su cauce.

Las asambleas y las protestas continuaron, sin que el gobierno mejorara la oferta; las medidas incluyeron cortes parciales en el puente Neuquén-Cipoletti.

El lunes 2 de abril se reunieron cerca de 900 personas en la asamblea de la capital provincial; allí decidieron realizar un corte sobre la ruta 22 a la altura de Arroyito, distante 50 kilómetros de la capital neuquina en caso de que el gobierno no presentara una oferta satisfactoria. Durante el día 3 se suspendieron los cortes a la espera de una oferta del gobierno; sin embargo, los funcionarios no aceptaron negociar en tanto continuara el paro.

Así las cosas, el 4 de abril se congregaron alrededor de 500 docentes de toda la provincia cerca del punto elegido para el corte de ruta; pero la policía ya los estaba esperando, con vehículos y un gran número de efectivos. Apenas se acercaron los docentes, la policía comenzó a reprimir.

Los docentes se retiraron ante el ataque, pero luego volvieron a la ruta. En ese momento empezó a actuar un grupo antimotines del Grupo de Operaciones Especiales de la vecina ciudad de Zapala, entre los que se encontraba el cabo José Darío Poblete.

Cuando los vehículos que transportaban a los docentes empezaban a retirarse, Poblete disparó con una pistola lanzagases hacia un fiat 147 que estaba a menos de 10 metros de distancia. La granada de gas impactó en la cabeza de Carlos Fuentealba, dejándolo herido de muerte.

Fuentealba era profesor de química en colegios de la periferia de la capital neuquina y tenía entonces 40 años. Había militado en el MAS, de donde se había separada para luego integrarse a la agrupación Nuevo MAS, donde militaba en aquel momento.

Luego del crimen, las movilizaciones se sucedieron. La CTA dispuso un paro nacional y diferentes gremios participaron de las protestas exigiendo justicia para Fuentealba y la renuncia del gobernador Sobisch. Hubo marchas de hasta 20.000 personas, y un acampe prolongado frente a la casa de gobierno.

Un año después, Poblete sería condenado a prisión perpetua por la Cámara Criminal Primera de Nuequén.

Responsables impunes

El contexto en el que disparó Poblete no permite obviar la responsabilidad de la conducción del operativo, de los funcionarios de seguridad y del gobernador de ese entonces, Jorge Sobisch.

Los gremios docentes, tanto de la provincia como de la nación, exigieron que se juzgue a los responsables ideológicos del asesinato. En particular, cuestionaron que no hubiera condena para Sobisch, quien dio la orden de reprimir, ni para el Subsecretario de Seguridad Raúl Pascuarelli y los jefes policiales Carlos Zalazar y Moisés Soto.

Otro de los señalados como responsable de la represión y el consiguiente asesinato es el entonces Jefe de Gabinete del gobierno neuquino, Jorge Lara.

La impunidad que sigue

En diciembre del año pasado el Tribunal Supremo de la provincia de Neuquén, con la firma de Alfredo Elosu Larumbe y María Soledad Gennari, decidió denegar el recurso por el cual se intentaba continuar con la investigación que permitiera determinar las responsabilidades del crimen.

Trascendió que durante el operativo hubo constante comunicación entre Sobisch y Pascuarelli, quien se encontraba en el lugar; además, el número de efectivos y pertrechos era excepcional, lo que hace suponer un plan deliberado para habilitar una represión desproporcionada, que daría como resultado la muerte del docente.

Lara, por su parte, tenía un rol central en el gobierno de aquel momento; luego del asesinato, y ante la renuncia de los ministros de Seguridad y de Empresas Públicas, fue designado en un superministerio de Educación, Seguridad y Trabajo, que reunió todas esas carteras.

Pero su carrera política estuvo lejos de agotarse en ese entonces: el actual gobernador Omar Gutiérrez lo nombró como Ministro de Seguridad, Trabajo y Ambiente.

En noviembre pasado, la policía neuquina disparó contra el delegado gremial de UPCN Luís Bastidas, quien fue herido en el tórax. Nuevamente, la cartera responsable del accionar de los uniformados está a cargo del funcionario que estuvo en los gobiernos de Sobisch y Sapag.

Ayer y hoy, la protesta docente

Este aniversario encuentra al sindicato docente en plena lucha, con manifestaciones masivas y medidas de fuerza crecientes. ATEN rechaza la oferta salarial que intenta consagrar el famoso “techo” salarial.

El 30 de marzo partieron dos columnas de docentes para reunirse en el Monumento a San Martín; una de ellas inició su marcha en la Textil Neuquén, ocupada por las 36 empleadas que quedaron a la deriva cuando los antiguos propietarios se escaparon llevándose algunas máquinas; la otra caminó desde el aeropuerto. Como en aquel trágico 2.007, la protesta reunió una multitud, calculada en 15.000 personas.

La última asamblea en la capital neuquina reunió a 1.700 educadores que rechazaron las ofertas salariales y ratificaron el pedido de aumento del orden del 35%.

El gobierno nacional actual brinda un apoyo decidido a las autoridades provinciales. El portal lmneuquen señala que el mandatario neuquino no se pierde ningún acto de Cambiemos y es un visitante frecuente de la Casa Rosada.

Los ataques reiterados hacia la docencia y la escuela pública, sumados a la creciente criminalización de la protesta, hacen de éste un aniversario especial.

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