Decoradores sí, filósofos no

Finocchiaro sponzorizado
La educación orientada a los intereses empresariales
Download PDF

Las becas Progresar varían en el monto según la carrera que siga el estudiante. El gobierno elaboró una lista de “carreras estratégicas” que revelan el modelo de sociedad al que aspira.

Cuando fue creado, el programa Progresar se proponía otorgar una ayuda a los jóvenes con menores recursos de entre 18 y 24 años para que terminaran sus estudios o emprendieran una carrera u oficio.

Este año, el gobierno decidió convertirlo en un plan de becas con montos variables según el año de cursado y de acuerdo a la carrera universitaria o terciaria que curse el beneficiado.

Finocchiaro sponzorizado
La educación orientada a los intereses empresariales

En la web oficial de las becas, se especifica que para estudiantes terciarios y universitarios se asignarán montos especiales para quienes sigan “carreras estratégicas”; más abajo especifica a que se refiere esa expresión :”carreras comprendidas en las Ciencias Básicas, Ciencias Aplicadas y Enfermería que buscan que cada comunidad satisfaga necesidades profesionales puntuales para impulsar el desarrollo de áreas prioritarias que ayuden al progreso del país” (las negritas son nuestras).

Al revisar el amplio listado, es interesante analizar cuáles serían esas disciplinas que se consideran estratégicas, más aún si se tiene en cuenta cuáles son las que quedan fuera de la nómina.

Indudablemente, cualquier título de la educación superior es valioso; no obstante, al analizar cuáles son las que el gobierno y los consejos regionales destacaron como prioritarias, se pone de manifiesto el modelo de país al que apuntan.

Entre las carreras universitarias que aparecen como estratégicas,  podemos mencionar a varias vinculadas con el diseño: “licenciado en diseño de interiores”, “licenciado en diseño textil e indumentaria”, “Licenciado en diseño y gestión de estéticas para la moda” y “licenciado en producción y diseño del paisaje”.

También figuran las carreras de “Decorador de Interiores”, “Agente de Propagandas de medicamentos” y diversos títulos vinculados a sistemas informáticos y computación, entre los que aparecen varias orientadas al desarrollo de videojuegos.

De las 1508 carreras listadas para la educación, más de 240 están vinculadas con los agronegocios, lo que representa un 16% -según releva el portal De Frente al Campo.

Ausencias reveladoras

En todo el listado se extrañan las disciplinas relacionadas con las ciencias sociales ni las humanidades.

No hay carreras de filosofía, psicología, antropología, historia o sociología que hayan merecido un lugar entre las estratégicas. Los únicos títulos relacionados con la economía son el de “licenciado en Economía y Administración Agraria” e “Ingeniero Agrónomo con Orientación en Economía Rural”.

Los médicos tampoco figuran en el listado: sólo se incluye a las carreras de “Analistas de Sistemas de Información Médica”, “Ingeniero biomédico”, “Ingeniero en física médica”, “Técnico universitario en producción de medicamentos” y algunos títulos relacionados con electromedicina.

La nómina tampoco incluye a nutricionistas ni a trabajadorxs sociales.

La mano invisible

En agosto pasado, el titular de la cartera educativa, Alejandro Finocchiaro, había asegurado que “no se financiarán más nuevas carreras que no tengan que ver con áreas de vacancia y que no sean  estratégicas para el desarrollo del país”.  Antes había adelantado a qué disciplinas apuntaba, al afirmar que el gobierno va a “apostar muy fuerte a las ciencias aplicadas”.

La nómina establecida como referencia para las becas Progresar revelan que las disciplinas relacionadas con temáticas sociales y humana no están en el horizonte del oficialismo. Al mismo tiempo, pone de relieve la importancia que da la gestión macrista a las demandas de los grandes actores del mercado, como es el caso del sector agroindustrial.

Acaso sean las palabras del Jefe de Gabinete Marcos Peña, pronunciadas en diciembre de 2016, las que mejor definen la visión gubernamental que se plasma en esta nómina: “el pensamiento crítico, a veces, llevado al extremo en la Argentina le ha hecho mucho daño”.

 

Puede interesarle:

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*