La interna en bicicleta

Prat vs Sturzenegger
Devaluación e inflación o economía planchada: dilema y enfrentamiento en el gobierno
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El creciente endeudamiento, las tasas que se mantienen elevadas y los indicadores económicos negativos acentuaron en los últimos tiempos las diferencias al interior de la alianza gobernante.

Las divergencias quedaron expuestas incluso en los medios más afines a la gestión actual.

Prat vs Sturzenegger
Devaluación e inflación o economía planchada: dilema y enfrentamiento en el gobierno

El diputado oficialista Eduardo Conesa disparó esta semana una crítica a la política económica. “Lo que se alienta es la especulación financiera”, aseguró el legislador del PRO en referencia a las tasas que rinden las Lebacs que emite el Banco Central.

Conesa afirmó que esa vía de endeudamiento es inconstitucional, ya que es un tema que debe decidirse en el ámbito parlamentario. En su opinión, el dólar debe subir a $26 para volver a ser “competitivos” en el mercado internacional.

Por otro lado, el destacado columnista de Clarín, Eduardo Van der Kooy, narró la tirantez entre funcionarios del gobierno que se puso de manifiesto en un reciente encuentro del gabinete económico-social. Allí, el principal orador fue el Ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay, quien se mostró menos optimista que otros integrantes del gobierno: si bien resaltó el descenso de la inflación (al menos en lo que se refiere a precios de los alimentos), también exhibió preocupación por la falta de recuperación en el consumo.

Según narra el periodista, el diagnóstico de Prat Gay apuntó hacia las altas tasas de interés y al “humor” de los argentinos. El primer factor está directamente relacionado con la política del titular del Central, Federico Sturzenegger, quien aún mantiene tasas del 26% anuales, mucho más atractivas que cualquier inversión productiva.

Van der Kooy también describe la soledad del Ministro en el gabinete, donde sólo lo acompaña la cordialidad de Aranguren.

Un artículo de La Nación, en tanto, da cuenta de las inquietudes que atraviesan al sector empresario más afín al gobierno en relación con la baja del consumo.

La nota firmada por José del Río cita sin nombrar a un directivo de una multinacional, que considera muy difícil que esa situación se revierta el próximo año. El empresario graficó el nerviosismo del sector afirmando que ven “más brotes negros que verdes”.

El reclamo por las tasas de interés y el tipo de cambio aparece nuevamente en las quejas del titular de la Unión Industrial Argentina, Adrián Kaufmann.

Los beneficios familiares no acallan las críticas

Entre los que deslizan críticas al rumbo económico, el artículo de La Nación menciona también al titular de La Anónima, Federico Braun, quien tiene a dos parientes de peso en el gabinete nacional: el Jefe de Gabinete Marcos Peña Braun y el Secretario de Comercio Miguel Braun.

La preocupación de la familia Braun trasciende los beneficios alcanzados en la actual gestión: cabe recordar que un hotel de Sebastián y Carlos Braun se alzó con los servicios de hospedaje para pilotos de Aerolíneas Argentinas en Calafate, pese a haber presentado una oferta más costosa que su rival Hotesur.

El FMI se repite

Las disidencias respecto de las medidas de Hacienda y del Banco Central empezaron sentirse más en los últimos tiempos. Antes podía leerse alguna crítica ocasional por parte de economistas del establishment; ahora los cuestionamientos ocupan lugares más destacados en la prensa en general y en las publicaciones especializadas.

El propio Fondo Monetario advirtió una semana atrás que el “atraso cambiario” (es decir, el dólar bajo a juicio de sus expertos) puede conducir a devaluación abrupta del peso, más aún en el marco de una inflación que se mantiene elevada. Las previsiones del organismo para el próximo año son menos alentadoras que las que reflejó el gobierno en el proyecto de Presupuesto que se discute actualmente en el Senado: esperan un crecimiento más lento y tasas de inflación más elevadas.

Ante ese cuadro, el organismo repite los consejos habituales: ajuste fiscal y que los salarios no crezcan por encima de la inflación.

Los diagnósticos y las propuestas parecen difíciles de conjugar con otra exigencia de los potenciales inversores: que el actual gobierno asegure la continuidad política en las urnas. Tampoco parece sencillo promover el aumento del consumo con un cepo a los salarios y el ajuste fiscal, lo que puede agravarse con una nueva devaluación.

El escenario internacional también podría incidir en la baja de los productos exportables y en el encarecimiento del crédito; mientras tanto, el recurso principal del gobierno pasa por profundizar el endeudamiento, una táctica que no puede perdurar en el tiempo.

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