Bolivia: no fue milagro

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Bolivia: crecimiento económico sin recetas del FMI
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Evo Morales anunció que lxs trabajadorxs bolivianxs recibirán doble aguinaldo, ya que el país logró un crecimiento del 4,61%.

El mapa interactivo con las previsiones del FMI muestra para este año a la mayoría de los países sudamericanos con crecimientos por debajo del 3%; el gráfico también muestra que Argentina y Venezuela terminarán con una caída del PBI, mientras que sólo Perú, Chile, Paraguay, Guyana y Bolivia crecerán por encima del 3%.

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Bolivia: crecimiento económico sin recetas del FMI

Precisando los números, el FMI estima que en el tercer año de gestión del gobierno de Macri que el PBI argentino caerá el 2,6% este año, al tiempo que estima que Bolivia crecerá un 4,3%.

En el caso boliviano, el dato llega de la mano de una inflación anual estimada del 3,5%, una desocupación del 3,1% y un endeudamiento que representa el 51% del PBI. Argentina, en tanto, espera una inflación por encima del 40%, reconoce una desocupación del 9,1%, el endeudamiento ya llega al 80% y que el propio gobierno estima que llegará al 87% a fin de año.

El milagro boliviano

Desde hace más de una década, el país vecino muestra un crecimiento superior al de la mayoría de los países de la región, rondando el 5% anual. Según los datos que publica el Banco Mundial, el PBI en el año 2005 era de u$s 9.549 millones; ya en 2016 superaba los u$s 33.000 millones, lo que da cuenta de la profunda expansión de su economía.

El punto de inflexión fue la nacionalización de los hidrocarburos dispuesta por el gobierno de Morales en el año 2006.

Evo asumió la presidencia el 22 de enero de 2006. Allí comenzaron a revertirse una serie de medidas adoptadas desde los ’90 bajo la tutela del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, orientadas al ajuste fiscal y la privatización de la explotación de recursos naturales.

Un artículo publicado recientemente por Ron Pineo, profesor de la Universidad de Towson (Maryland, USA) , repasa las enormes ganancias que obtenían las empresas extranjeras en la explotación de hidrocarburos en el país; la llegada de Morales al gobierno permitió que esas ganancias, a partir de la regulación de la actividad y de la participación de las empresas privadas, y el rol predominante del Estado.

A partir de la nacionalización de los hidrocarburos, los ingresos fiscales crecieron sustancialmente, lo que fue acompañado por una política apoyada en el mercado interno.

Estas iniciativas se reforzaron a partir de la sanción de la nueva Constitución en el año 2009, en la que se estableció la prohibición del latifundio y se plasmó como responsabilidad del Estado la de asegurar  el acceso al agua potable, alcantarillado, la electricidad, el gas domiciliario, el servicio postal y los servicios de telecomunicaciones. En cuanto a los hidrocarburos, la Carta Magna determina que “son de propiedad inalienable e imprescriptible del pueblo boliviano. El Estado, en nombre y representación del pueblo boliviano”.

Durante todo este período la desocupación se mantuvo desde 2008 entre el 2% y el 3,1%, según publica el portal Trading Economics en base a datos de la Organización Internacional del Trabajo (ILO por sus siglas en inglés).

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas, la pobreza descendió del 59,9% al 36,6% entre 2006 y 2017 (datos publicados en abril de este año). Estos datos son compatibles con los que informa el Banco Mundial, según el cual Según la pobreza se redujo del 59% al 39% entre 2004 y 2014. El mismo  organismo señala, además, una reducción significativa de la desigualdad, expresada en la disminución del coeficiente de Gini, que cayó desde 0,60 a 0,41; a mayor valor de este indicador, mayor es la desigualdad.

En los primeros años del gobierno de Morales, los precios de internacionales de las materias primas favorecieron la expansión económica; la baja posterior, a partir de 2014, incidió en un leve descenso en el nivel de crecimiento. Sin embargo, el país se mantuvo entre los de mejor desempeño, en parte porque el gobierno tomó previsiones ante escenarios internacionales más complejos.

Los datos oficiales del gobierno boliviano indican que el crecimiento del PBI a junio de este año fue del 4,61%. En virtud del Decreto Supremo 1802 del año 2013, el Estado instituyó el Segundo Aguinaldo que “será otorgado en cada gestión fiscal, cuando el crecimiento anual del Producto Interno Bruto – PIB, supere el cuatro punto cinco por ciento (4.5%)”. Este beneficio fue anunciado el miércoles pasado por el presidente Evo Morales y comprende tanto a lxs trabajadorxs públicos como a lxs privadxs.

El cable de la Agencia Boliviana de Información (ABI) detalla cuáles fueron los sectores que mostraron mayor crecimiento: Agropecuario con 6,6%; Establecimientos Financieros con 6,4%; Petróleo y Exportación de Gas en 6%; Construcción 5,7%; Otras industrias 5,1%.

En la Argentina, en tanto, los últimos datos reflejan una fuerte caída de la actividad económica; el gobierno insiste en que el actual es “el único camino”. Sin embargo, con medidas sustancialmente diferentes, el país vecino logró no sólo crecer económicamente sino mantenerse menos vulnerables a los vaivenes internacionales.

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