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Echazú vuelve del río
El gendarme Emanuel Echaziú volviendo del río el día en que desapareció Santiago Maldonado
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La línea de investigación adoptada por el juez Otranto respecto de la desaparición de Santiago Maldonado deja inevitablemente sin explicar elementos que surgen de los testimonios tanto de parte de la Comunidad Mapuche como de los propios gendarmes que intervinieron en la represión. Tampoco da cuenta de diversas evidencias que se conocieron desde la desaparición.

Echazú vuelve del río
El gendarme Emanuel Echaziú volviendo del río el día en que desapareció Santiago Maldonado

Estos elementos se conocieron gracias a la labor de la familia, de organismos de derechos humanos y de periodistas de investigación que trabajan con honestidad y por fuera de los mandatos de las empresas que controlan a los grandes medios de comunicación. Este repaso parte de las publicaciones de Juan Alonso, Ricardo Ragendorfer y Striptease del Poder, entre otros.

A continuación repasamos un listado de indicios, afirmaciones y evidencias que el juez ha resuelto dejar de lado, sosteniendo sólo la hipótesis que consideró públicamente como “más razonable”.

Las declaraciones en sede judicial de varios gendarmes desmintieron al comandante Escola

El 3 de septiembre Télam difundió palabras del segundo jefe del escuadrón 36 de gendarmería, Juan Pablo Escola. Allí el comandante aseguró que el 1 de agosto los gendarmes “no estuvieron ni cerca” de detener a alguien; también sostuvo que nunca estuvieron “a menos de 40 metros” de la comunidad mapuche y que los agentes “no llevaban armas 9mm”. (Télam)

Varios de los gendarmes desmintieron estas afirmaciones:

El Cabo Darío Rafael Zoilán dijo en sede judicial que había disparado dos tiros al suelo en un momento en el que no veía a nadie y temía que algún mapuche le tirara una piedra desde algún lugar en el que estuviera escondido. Anteriormente, en el cuestionario realizado internamente por el Ministerio de Seguridad y aportado al juez, Zoilán había dicho que los disparos fueron hacia un costado de uno de los manifesantes que se hallaba en el río (Perfil)

Zoilán también dijo haber escuchado a compañeros suyos gritar “tenemos a uno”. (Clarin)

Hay coincidencia entre las declaraciones de los mapuches y de algunos gendarmes:

– Matías Santana aseguró haber visto cómo tres gendarmes golpeaban a “un bulto negro” con una campera celeste como la que él le había prestado a Santiago ese día. El joven mapuche sostuvo que lo subieron a una camioneta que partió rumbo a Esquel. Respecto del lugar, Santana precisó que Santiago ingresó al río pero se volvió.

– Además de los mapuches, gendarmes reconocieron que persiguieron a los manifestantes hasta orillas del río. La foto que acompaña esta nota muestra al subalférez Emmanuel Echazí regresando de allí.

– Testigos mapuches y al menos un gendarme -sería el Primer Alférez Daniel Alejandro Gómez, según la emisión del programa Minuto Uno en C5N- afirman que durante la represión y en inmediaciones del río se escucharon voces de los efectivos gritaron “tenemos a uno” o “tengo a uno”. Las afirmaciones integran las respuestas durante el cuestionario interno conducido por el director de Violencia Institucional y Delitos de Interés Federal del Ministerio de Seguridad, Daniel Barberis.

Las licencias oportunas

En un artículo publicado en Infobae Fernando Soriano reveló que seis gendarmes tomaron licencia justo al día siguiente del operativo. El abogado defensor de los uniformados relativizó el dato argumentando que se trataba de “licencias programadas”. Tal justificación carece de consistencia si se tiene en cuenta que al menos tres de los seis involucrados integran la nómina de efectivos que -como lo señaló Clarín hace unos días- persiguieron a los manifestantes hasta el río y cuyos testimonios serían clave para reconstruir lo sucedido. La oportunidad de las licencias también incide en el peritaje de los celulares: los de estos tres efectivos no fueron secuestrados ni peritados junto a los otros, según señala el artículo mencionado. Los gendarmes en cuestión son Emmanuel Echazú, Neri Robledo y Darío Zoilán.

El análisis de los vídeos

– El análisis de videos realizada por los periodistas de Striptease del Poder muestran que una camioneta Ford Ranger -matrícula OWL..- ingresó al lof con dos conos en su caja; al salir también había un bulto negro cubierto por una bolsa identificada como de óbito mortuorio por los periodistas de STP.

Las posibilidades de alterar o contaminar pruebas

Los informes de Gendarmería revelan que tenían información del futuro peritaje de los vehículos con casi 7 días de anticipación; la fuente de tal información fue Pablo Noceti, según relata Ragendorfer en Tiempo Argentino.

El Secretario de Coordinación con los Poderes Judiciales, Ministerio Públicos y Legislaturas del Ministerio que conduce Patricia Bullrich, Gonzalo Cané, reconoció que las camionetas fueron lavadas antes de que fueran peritadas. El funcionario justificó el hecho en cuestiones reglamentarias (La Izquierda Diario).

Otros indicios desestimados por el Juez

– El amigo de Santiago Maldonado Ariel Garzi lo llamó el 2 de agosto a su celular, y la llamada fue atendida. Los análisis del ingeniero Garbarz concluyeron que el celular estaba en la zona de El Bolsón y podría determinarse qué otros celulares estaban en las proximidades (InfoNEWS).

– Hay un diálogo por whatsapp entre un gendarme y su pareja en el que el uniformado comenta que a Santiago lo detuvieron pero luego lo liberaron. (El Disenso)

– El periodista de Esquel Ricardo Bustos -autodefinido como amigo de los Gendarmes y vinculado a empresas mineras- publicó el 2 de agosto que la Gendarmería había detenido a Santiago Maldonado. Lo expresó en defensa de la gendarmería, criticando la acción de Santiago.

– En el programa El Diario emitido hoy, el dirigente del FIT y ex diputado nacional Néstor Pitrola reveló que en el feroz allanamiento sobre la Pu Lof realizado ayer, un perro llamado Duque encontró municiones de 9mm en el lugar; la fiscal no incorporó esa información bajo el argumento de que sólo buscaban información sobre Maldonado.

La hipótesis de que Santiago se ahogó no da cuenta de ninguno de estos elementos, y el juez no ha avanzado en dilucidar la relevancia de los mismos. En cambio, dio curso a líneas inverosímiles, ordenando medidas como el allanamiento de una peluquería en San Luís, donde supuestamente el joven desaparecido se habría cortado el pelo.

La hipótesis que el juez reconoció como su predilecta implica un posicionamiento que desbarata la necesaria imparcialidad que debe guiar sus actos; más aún: elige a quién creer (la gendarmería y el Ministerio) y a quién no (los testigos mapuches).

Precisamente estas actitudes del juez Guido Otranto llevaron hoy al Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) a recusarlo por “afectar a la garantía de juez imparcial”.

El gobierno, en tanto, vuelve a dar muestras de su intención de criminalizar a los mapuches: el mencionado Cané afirmó que la comunidad alteró el escenario donde habitan desde 2015 y que ello constituye “un delito federal”; por su parte, medios de prensa aseguraron que el subalférez Echazú denunciaría a la comunidad por “intento de homicidio” por las heridas que recibió durante la represión.

Más allá de un tibio cambio de discurso, el gobierno y la justicia mantienen su línea original: sembrar confusión respecto del paradero de Santiago Maldonado y culpabilizar a los mapuches

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